|

Mejorando
nuestra seguridad
Además de
otros complejos consejos, existe uno elemental: no
mantener, mientras estemos conectados a Internet,
activada la opción "compartir ficheros e
impresoras" (Inicio, Configuración, Panel de
Control, Red, desactivar la función que comparte esos
recursos).
También es
importante tener actualizado el sistema operativo,
consultando con frecuencia Windows
Update site;
utilizar siempre un programa antivirus constantemente
actualizado; configurar el correo electrónico
para que no abra automáticamente los ficheros
adjuntos, y por supuesto, no abrir nunca ficheros
adjuntos dudosos o no solicitados, por más que el
remitente sea de confianza.
Pero claro, todos
usamos un montón de servicios de Internet que
necesitan abrir puertos, y por lo tanto gateras, hacia el
peligro. Si un usuario va a estar permanentemente
accesible por la Red, debe usar un arma más
contundente: un cortafuegos.
En el entorno
doméstico y de la pequeña oficina es obvio que
no se puede pensar en montar un cortafuegos físico
por su coste; un buen firewall por software, barato y
fácil de configurar debe servir para monitorizar las
conexiones a Internet, impedir el paso a los malos y avisar
cuando surjan datos sobre peligros potenciales. Y sobre
todo, debe ser fiable: no puede estar dando alarmas a troche
y moche, ni confundir constantemente accesos normales con
intrusiones malévolas.
>>>Comparativa
de cortafuegos
|